31.12.1997. Análisis del mes de enero de 1998
en Euskal Herria.
Ofensiva española "a lo Eisenhower" cuando
en la II Guerra Mundial exigía a los alemanes la rendición
incondicional. Que se justifica y asienta en la necesidad que
el nacionalismo español tiene de llevar a cabo otra cruzada
española contra el nacionalismo vasco (y catalán
y gallego). Un ex-ministro de la UCD sentenciaba el otoño
pasado que han fracasado los intentos de forzar el ajuste de "el
rompecabezas español: una pluralidad de piezas cuyo encaje
resultaba problemático... Ni las guerras carlistas del
XIX, ni los experimentos fracasados de la I y II República,
ni la guerra civil. ni la mitificación de la unidad durante
los 40 años del régimen franquista dieron adecuada
respuesta... Desde la lógica del nacionalismo no veo solución.
La perspectiva nacionalista lleva a un callejón sin salida:
MI nacionalismo es bueno y el del OTRO es malo" (22)
El 29 de enero, tras preguntarse en el título "¿Qué pasa en España?" otro articulista proclama que "desde 1993, de entre todos los fantasmas desatados por unos modos de hacer política que pesan como una losa sobre el ánimo de muchos españoles, ninguno quizá tan significativo como la exacerbación de los sentimientos nacionalistas". Para encontrar como lógica "la necesidad de un gran pacto central que cierre el paso a las reivindicaciones nacionalistas de catalanes, vascos o gallegos". (23). Solución de GRAN COALICION PP-PSOE o de Gobierno de Salvación de España ya sugerido antes por muchas voces. Incluso son ya públicos pactos como el de dos Presidentes PP y uno PSOE de Comunidades Autónomas creando un "frente común" para apoyar un "proyecto de nación española". (24)
El ABC del último día de enero lo deja todo
muy claro. En el editorial se avisa de que es la unidad nacional
y constitucional de España el bien superior que ETA quiere
destruir. Y Alejandro Muñoz Alonso en su columna se queja
de que en Euskal Herria "demasiados sectores de esa sociedad
no acaban de comprender que la lucha contra el terrorismo empieza
por arrancar de cuajo sus raíces, raíces de muerte
que muchos tratan de conservar y cultivar con suicida ceguera".
Está todo demasiado claro: se trata de borrar a Euskal
Herria de la Historia. De arrancar "de cuajo" sus raíces
(el euskara, su conciencia productiva, su cultura) para poder
hacer españoles a los vascos. Como paso previo necesario
para hacerles Homo Coca-Colens.
Un apellido harto batallador en la lucha pasada y presente
de Euskal Herria por su supervivencia, Gallastegi, figuraba en
la firma de un artículo titulado "PONGAMOS LAS COSAS
CLARAS" que EGIN publicó el 11 de enero. Iker analizaba
en él el caso irlandés y preguntaba: "¿quiénes
fueron los violentos y quienes los demócratas: los irlandeses
que, obligados, tuvieron que empuñar las armas para forzar
al Gobierno inglés a actuar democráticamente, o
el Gobierno inglés que, prepotentemente y con sus fuerzas
opresoras, trató de perpetuar lo que violentamente había
impuesto al pueblo irlandés, y se negaba a solucionar el
problema negociando democráticamente?
Tengámoslo pues bien presente: LA VIOLENCIA NO ES VIOLENCIA SI ES EN DEFENSA PROPIA".
Igualmente es verdad que son españoles los ministros
y el Gobierno que decide e impulsa el ataque desnacionalizador,
el ataque españolizador, el ataque encaminado a borrar
de la Historia a Euskal Herria como nación. Manteniéndola
como folklore, como gastronomía, como destino turístico.
.
Pero igualmente eso no es más UNA PARTE de la verdad.
Porque es clave entender que el mando último y los
objetivos del ataque a Euskal Herria (como del simultáneo
actual ataque a muchísimas otras naciones del planeta)
son capitalistas.
Como lo fueron los primeros ataques desencadenados por la Corona de España en el siglo XIX contra Euskal Herria. Entonces el objetivo era nítidamente capitalista: ensanchar el mercado español subsumiendo el vasco en él, destruyendo el Derecho Foral que entorpecía el tratamiento capitalista de la minería, por ejemplo. Con los enseguida muy ligados objetivos capitalistas de proveer de materia prima (hierro) al Imperio capitalista de la época: el británico.
Ahora los objetivos últimos del ataque desnacionalizador
para borrar de la Historia a Euskal Herria como nación
son también capitalistas. Al servicio de la estrategia
uniformadora del planeta y de la Humanidad diseñada por
las multinacionales y el capitalismo financiero con el propósitode explotar mejor a la Humanidad y al planeta. El 24 de enero
podía leerse en el último numero de The Economist
que hacer negocios en España era ya más barato que
en Alemania, USA, Bélgica, Gran Bretaña, Francia,
Holanda, Suecia, Australia, Italia, Singapur, Canadá o
Argentina. El propósito del Capital es que cada vez sea
más barato.
Y para ello es necesario ARRANCAR DE CUAJO (por emplear el
lenguaje de ABC) las raíces nacionales de Euskal Herria,
de los Países Catalanes, de Galiza, de Canarias. Porque
la conciencia nacional, la conciencia productiva de una nación,
proporciona a sus gentes los resortes de hominización autoidentificativa
que constituyen barreras eficientes contra el intento de deshumanización,
de homogeneización, de uniformización con que el
Capital pretende convertir a los seres humanos en especímenes
de Homo Coca-Colens. Mas fácilmente explotables, más
fácilmente manipulables y alienables.
En medio de esa vorágine de cambios vivimos ya las primeras consecuencias desastrosas de la crisis ecológica (los desmadres del Niño como efecto del cambio climático).
Pero también vivimos ya las convulsiones de las estructuras
económicas, sociales y políticas. La gloriosa Cuba
comunista y revolucionaria resiste al más brutal ataque
que nunca un pueblo de su tamaño haya recibido de un bestial
gigante del tamaño del que le acosa. Zapata cabalga de
nuevo en las montañas del sureste mexicano. Y veinte millones
de campesinos brasileños ocupan las tierras y cambian de
facto las relaciones de propiedad.
El libro de Immanuel Wallerstein que cité al principio
(25) advierte magistralmente de la encrucijada en que se halla
la Humanidad. Aclara, sobre todo, que el futuro está abierto
como no lo estuvo en los últimos 500 años. Y que
los factores subjetivos, lo que hagamos o dejemos de hacer, tienen
más cancha para la acción eficiente que nunca en
esos cinco siglos.
QUIERE TODO ELLO DECIR QUE ES ESPECIALMENTE IMBECIL EN LA
HORA PRESENTE HACER CUALQUIERA DE ESTAS COSAS:
Un corolario de todo ello (pero sólo uno entre los
muchísimos corolarios de estos hechos -que son hechos y
no conjeturas-) es la muy poquita solidez de España como
Estado que pretende ser nación. Es verdad que el Tribunal
Supremo ha reconocido que la silueta del toro de Osborne colocada
junto a las carreteras "ha superado su inicial sentido publicitario
y se ha integrado en el paisaje" y que "debe prevalecer,
como causa que justifique su conservación, el interés
estético o cultural, que la colectividad ha atribuido a
la esfinge del toro".
Dejo de lado la duda que me corroe acerca si lo de "esfinge
del toro" es una errata de mecanografiado y el magistrado
ponente quiso decir "efigie del toro" (aunque sea la
imagen de un animal y no de una persona) o si quiso efectivamente
decir "esfinge" en cuyo caso marró bien marrada
la frase. O si es una errata del ABC del 30 de enero donde he
leído ese texto. Lo que sería muy raro en un diario
en el que han dejado su impronta tantos años de Director
de ese señor tan culto y tan facha que acaba de ocupar
el sillón con la letra ñ minúscula en la
Real Academia. En cualquier caso queda patente la fusión
y la solidificación "cultural" y jurídica
con España de la mezcla del mito del toro con el coñac
y la horterada estético-publicitaria.
Ahora bien, a pesar de esas nuevas cotas alcanzadas por el
genio de España, no parece que haya ninguna seguridad de
que en 1998 España NO se encoja un poco más. Porque
Euskal Herria o los Países Catalanes hayan recuperado su
soberanía. Las cosas tal como son hoy no lo auguran así.
Pero recuérdese:
Justo de la Cueva
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